La Médico quirúrgica vive

Discurso pronunciado en la Primera Jornada Académica realizada con motivo del “Día Panamericano del Médico” en sesión solemne, 3 de diciembre de 2022, de la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico.

Rememoro complacido, en este 2022, cuarenta años de haber sido elegido presidente del Colegio Médico del Atlántico, era la segunda vez en cuanto ya había ejercido el cargo para el periodo 1979 – 1980 en que tocó participar en las mesas de trabajo constituidas por la Federación Médica Colombiana, para el estudio de lo que luego sería ley de la República: La ley 23 de Ética Médica.

       En 1982, frisaba los 40 años, además del Colegio Médico ocupaba la presidencia de la Sociedad de Anestesiología del Atlántico, SADAT y del Cuerpo Médico del Hospital General de Barranquilla.

Cuando hacia aparición, por la mañana bien temprano en el área de quirófanos del Hospital General, el doctor Juan Solano invitaba a los allí presentes a ponerse de pies; “llego el presidente” les decía y cantaban el himno nacional por insinuación suya. Típico del Dr. Solano el estilo irónico para tomar el pelo. Yo aceptaba la “tiradera” siguiéndole la corrienteQue más podía hacer.

En 2002, 20 años hacen este 3 de diciembre, en ceremonia similar a la de hoy fue impuesta Máxima condecoración al “Merito Científico Martin Camacho” por el Colegio Médico del Atlántico bajo la presidencia del Dr. Habib Santiago, que en paz descanse.

Es ahora la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico la que me enaltece con una distinción en esta fecha magna del Día del Médico para reconocer mi “Profesionalismo, dedicación científica y sensibilidad humana”, tal expresa el pergamino que acabo de recibir.  Exaltación que para ser honesto viene bien, justo en este año, en que completo por la providencia divina ochenta años de existencia. Gracias doctores, gracias doctora Silvia por ser tan esplendidos conmigo. Es el regalo más significativo que he recibido al llegar a la cuarta edad.

Alérgico al autoelogio y la lisonja mil perdones pido por la inmodestia de traer a cuento, en este acto, aspectos personales en   demasía para su amable escucha. Lo que pretendo, en realidad, es llamar la atención del colectivo médico sobre la necesidad imperiosa de revitalizar la agremiación tan venida a menos en estos tiempos virtuales, de tan escasa motivación en la gente nueva de la profesión. Recordar, además, una época gloriosa de confraternidad medica en gracia a la mística de sus viejos dirigentes, es reconfortante.

Por suerte, la Sociedad Medico Quirúrgica del Atlántico vive. Se yergue en todo su esplendor, próxima a cumplir 95 años de actividades en el mes de enero, como la más antigua agrupación científica de la ciudad y segunda del país después de la Academia Nacional de Medicina, con sede en Bogotá. Resiste, insiste y persiste, ahí, en pie de lucha con el decidido entusiasmo de los miembros y de su actual junta directiva encabezada por una mujer admirable y ginecobstetra de habilidad quirúrgica impresionante, con la que tuve la dicha de compartir, día y noche, en los agitados quirófanos del Hospital General de Barranquilla durante muchos años. La doctora Silvia Valencia es un ejemplo de liderazgo que ojalá cunda en demás integrantes de las organizaciones médicas de la ciudad.  

Hoy la Médico Quirúrgica, por fortuna, congrega como en sus mejores tiempos con una dinámica colegiada que permite congratularnos en este bendito tres de diciembre de 2022, tal cual hacíamos en el pasado que añoro. Ha sido grandioso el evento al que hemos asistido en esta mañana en que abrumado me he sentido, no solo por el reconocimiento de esta honorable asociación sino, también, por las manifestaciones de aprecio que he recibido de los colegas, antiguos alumnos míos, como el doctor Humberto Mendoza, secretario de salud del Distrito de Barranquilla y de representantes de diversas organizaciones médicas que se han dado cita en esta reunión. 

A manera de respuesta, con mi mayor gratitud por el reconocimiento que se me hace, pido permiso para leer apartes de las palabras que en nombre del Capítulo Atlántico, de la Academia Nacional de Medicina, pude pronunciar: … Ejemplo ha sido como agremiación científica, en estos tiempos de ingrata valoración a cuantos en toda la nación servimos la causa saludable de su población.

Emocionante ha sido din duda la “Plegaria” elevada por el doctor Agustín Guerrero al señor Jesús, como él llama al hijo de Dios, rogando por todos los profesionales de la salud; en particular por la mejoría de los doctores Nazario Hani, Jaime Castro y Pedro Gutiérrez distinguidos miembros de la hermandad medico quirúrgica del Atlántico.  Al escucharlos creo, a todos como a mí, se nos ha engrandecido el natural orgullo de ser médicos.

A manera de respuesta, con mi mayor gratitud por el reconocimiento que se me hace, pido permiso para leer apartes de las palabras que en nombre del Capítulo Atlántico, de la Academia Nacional de Medicina, pude pronunciar en la gran fiesta de celebración de los 85 años de fundada de la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico, el 27 de abril del 2013, en el Club ABC por lo que muestran, con mi mayor admiración, una semblanza breve de esta asociación paradigma de la medicina barranquillera.

 “Versos Melánicos” imito hoy de Efraím Otero Ruiz su insigne autor; médico santandereano de gran nombradía. Académico, magistrado, exministro, gran señor.

Con adrenérgicos versículos míos, escritos con fervor, para vitorear con fraternal alegría de la Médico Quirúrgica del Atlántico su honrosa conmemoración.

Emérita cofradía, que enhorabuena, Libardo Diago preside y este acto solemne programó, con entusiasta dedicación.

Del sabio exministro, su libro, mis palabras inspiraron. Que con corazón palpitante y viva emoción, ahora, les digo ante la magna hazaña, de mis dignos colegas de profesión. Récord de permanencia han logrado entre hermandades médicas de toda la región.

Por tamaña gestión, orgullosos nos sentimos, que Martín Camacho, también santandereano, impulsara en aquella remota ocasión.

El regocijo es mucho mayor porque de Cartagena, de la Academia, vinieron dos de mis profesores a la reunión. A recibir cada uno merecida distinción:

De Miembro Honorario Darío Morón.

Guillermo Valencia la máxima condecoración.

 Junto a ellos, de la casa, Nazario Hanni todo un señor doctor.

Para rendir tributo así a David Castro Senior, paradigma insigne de esta asociación, epónimo académico cuando la fundación.

La Academia de Medicina que represento, felicita y expresa sincera admiración a la Médico Quirúrgica, asociación hermana, en esta recordación.

Ejemplo ha sido como agremiación científica, en estos tiempos de ingrata valoración a cuantos en toda la nación servimos la causa saludable de su población.

Erguida se presenta, no obstante, vientos en contra a nuestra sagrada misión, que a los galenos oprimen sin contemplación.

Barranquilla de plácemes se declara. El Capítulo Atlántico de la Academia de Medicina exalta tan estupenda gestión.

La heroica ciudad, su academia, congracia en esta memorable celebración.

Autoridades de salud suma complacencia expresan: el doctor David Peláez lo reafirma, con afectuosa presencia en la reunión.

En esta efeméride grandiosa brindemos todos, gozosos, por la dicha sempiterna de la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico en sus esplendorosos 85 años de duración.

Hoy brindemos, de nuevo, por sus 94 años de loable labor. Feliz Día del Médico

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