jueves, julio 16, 2026
Home Opinión Ricardo Enrique Sandoval Barros El Papa León XIV: Esperanza para una nueva era

El Papa León XIV: Esperanza para una nueva era

La designación de León XIV como papa es una luz de esperanza y marca el inicio de una nueva era, nacido como Robert Francis Prevost Martínez, ha sido elevado al pontificado el pasado 8 de mayo, convirtiéndose en el 267 sucesor de San Pedro. Con su elección, asume la suprema responsabilidad de guiar espiritualmente a la Iglesia católica, y ejercer también como jefe de Estado del Vaticano, siendo el noveno soberano de esta ciudad-Estado que constituye el corazón espiritual y administrativo del catolicismo.

Robert Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en la ciudad estadounidense de Chicago. Es hijo de Louis Marius Prevost, de ascendencia francesa e italiana; y de Mildred Martínez, descendiente de españoles. Sus raíces familiares combinan herencias italianas, españolas y francesas que se remontan a Nueva Orleans desde el siglo XIX, le confieren una identidad rica y diversa, que bien podría describirle como la de un auténtico ciudadano del mundo.

Prevost posee doble nacionalidad, estadounidense y peruana. Aunque nació en los Estados Unidos, se naturalizó peruano como reconocimiento a su destacada labor misionera y a sus más de 30 años de residencia en el Perú. A lo largo de su trayectoria religiosa, ha ocupado cargos de gran relevancia en la Iglesia, entre ellos, prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, funciones que estuvo desempeñando desde el 2023.

En cuanto a su formación académica, realizó sus estudios secundarios en el Seminario Menor de los Padres Agustinos, donde se graduó en 1973. Posteriormente cursó estudios universitarios en la Universidad Villanova (1973-1977), donde obtuvo el grado en Ciencias Matemáticas, con especialización en Filosofía, y se destacó como experto en Lógica Matemática. Es políglota, ya que domina el inglés, español, italiano, francés y portugués; además, puede hacerse entender en latín y alemán.

Respecto a su educación religiosa, estudió en la Unión Teológica Católica de Chicago, donde obtuvo una maestría en Teología con mención en Misión Intercultural en 1982. Más adelante, se trasladó a Roma para continuar su formación en Derecho Canónico en la Universidad Angelicum, donde obtuvo la licenciatura en 1984 y, posteriormente, el doctorado en 1987, con la distinción magna cum laude, presentando la tesis titulada: El rol del prior local de la Orden de San Agustín.

En cuanto a su trayectoria el 1 de septiembre de 1977, Robert Prevost ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín, en la Provincia Agustiniana de Nuestra Señora del Buen Consejo, con sede en Saint Louis. Un año más tarde, el 2 de septiembre de 1978, realizó su primera profesión de votos religiosos, y el 29 de agosto de 1981 emitió su profesión solemne, comprometiéndose de manera definitiva con la vida consagrada. Su ordenación sacerdotal tuvo lugar el 19 de junio de 1982 en la ciudad de Roma, y fue presidida por el arzobispo Jean Jadot, marcando así el inicio formal de su ministerio sacerdotal dentro de la Iglesia y la Orden Agustiniana.

Tras su ordenación sacerdotal, fue destinado a la misión de Chulucanas, en Perú, donde entre 1985 y 1986 se desempeñó como vicario parroquial de la Catedral y canciller de la diócesis. Entre 1987 y 1988, trabajó en Estados Unidos como promotor de la pastoral vocacional y como director de misiones de la Provincia Agustiniana «Madre del Buen Consejo», con sede en Olympia Fields. Durante ese tiempo, también se dedicó activamente a la recaudación de fondos para apoyar las misiones de su provincia, en especial la de Chulucanas. A su regreso al Perú en 1988, fue enviado a la misión de Trujillo, donde asumió la dirección del proyecto de formación común de los aspirantes agustinos de los Vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac. En esa comunidad, ejerció diversos roles clave: fue prior (1988-1992), director de formación (1988-1998) y maestro de profesos (1992-1998).

En la arquidiócesis de Trujillo, prestó servicio como vicario judicial entre 1989 y 1998, y como profesor de Derecho Canónico, Patrística y Moral en el Seminario Mayor. Además, desempeñó el cargo de director de estudios en dicho centro de formación sacerdotal y fue rector encargado durante un año. Fue también párroco fundador de la parroquia Nuestra Señora de Monserrat (1992-1999) y de la Capilla Nuestra Señora, Madre de la Iglesia (hoy Parroquia Santa Rita de Cascia), en el período de 1988 a 1999. En 1998, fue elegido prior provincial de su Provincia «Madre del Buen Consejo» (Chicago).

En el año 2000, Prevost permitió que el padre James Ray, sacerdote agustino suspendido desde 1991 por acusaciones de abuso sexual de menores, residiera en el convento de San Juan Stone en Chicago. Este hecho, que generó controversia, muestra un aspecto complejo de su gestión, marcada por decisiones difíciles en el manejo de cuestiones delicadas dentro de la Orden. En 2001, Prevost fue elegido prior general de la Orden Agustiniana durante el Capítulo General Ordinario, cargo para el que fue reelegido en 2007 por un segundo mandato de seis años. Durante su gestión, fue moderador del Instituto «Augustinianum» y responsable de las relaciones de la Orden con los dicasterios vaticanos, consolidando su papel como líder dentro de los Agustinianos.

La llegada de Su Santidad León XIV ha sido recibida con entusiasmo y expectativa, especialmente tras su primer mensaje, cargado de paz y esperanza. En su intervención inicial desde la Plaza de San Pedro en Roma, el nuevo Papa demostró una notable combinación de sabiduría, carisma y cercanía con los fieles reunidos.

Entre 2013 y 2014, Prevost asumió el cargo de director de formación en el Convento de San Agustín en Chicago, al mismo tiempo que ocupaba el puesto de primer consejero y vicario provincial de la Provincia de «Nuestra Madre del Buen Consejo». Estos roles reflejan su compromiso con la formación y el fortalecimiento de la identidad agustiniana a nivel provincial y global.

El 3 de noviembre de 2014, el Papa Francisco lo nombró obispo titular de Sufar y administrador apostólico de Chiclayo. Su toma de posesión canónica se realizó el 7 de noviembre de ese mismo año, en una ceremonia ante la presencia del nuncio apostólico en Perú, James Patrick Green, y el Colegio de Consultores. En diciembre de 2014, Prevost fue consagrado obispo en la Catedral de Chiclayo por el arzobispo James Patrick Green. En septiembre de 2015, el Papa Francisco lo nombró obispo de Chiclayo, lo que consolidó su liderazgo pastoral en Perú, lo que reflejaba su integración y compromiso con la comunidad local. Entre 2018 y 2023, Prevost fue vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal Peruana, formando parte también del consejo permanente. Durante su mandato, presidió la Comisión de Educación y Cultura, y fue miembro del consejo económico, además de participar activamente en la dirección de Caritas Perú, donde su influencia se extendió a diversas áreas de la pastoral social y educativa.

El 30 de enero de 2023, el Papa Francisco lo nombró prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, elevándolo simultáneamente a la dignidad de arzobispo ad personam. Este nombramiento marcó un hito en su carrera eclesiástica, consolidando su liderazgo en la Curia Vaticana. El 6 de febrero de 2025, fue promovido al Colegio Cardenalicio, recibiendo la sede suburbicaria de Albano. Finalmente, el 8 de mayo de 2025, Prevost fue elegido Papa, adoptando el nombre de León XIV.

En sus primeras palabras como Pontífice desde el balcón central de la basílica de San Pedro, León XIV hizo un llamado a “construir puentes”, un mensaje que subraya su postura pastoral de paz, inclusión y diálogo, en continuidad con su predecesor, el Papa Francisco. Además, al referirse al camino sinodal, un concepto promovido por Francisco y a veces criticado por sectores conservadores, León XIV destacó la importancia de entender a la Iglesia como una comunidad en peregrinación conjunta hacia el Reino de Dios. Más allá de su nacionalidad, lo que define al nuevo Papa es su enfoque pastoral reformista e inclusivo, alineado con la huella dejada por el Papa Francisco en la Iglesia, promoviendo una visión de la fe abierta al diálogo y la integración de todas las personas, independientemente de su origen o contexto social.

La elección del nuevo pontífice, el papa León XIV, ha sido interpretada por diversos analistas como una continuidad significativa del legado pastoral y reformista del papa Francisco. Esta percepción se fundamenta en la estrecha relación que mantuvo con él durante su gestión como prefecto del Dicasterio para los Obispos, cargo al que fue designado por el propio Francisco. En este contexto, el vaticanista Óscar Elizalde destaca el simbolismo contenido en su elección del nombre pontificio: “El último papa que llevó el nombre de León, León XIII, fue un reformador clave, reconocido como el fundador de la doctrina social de la Iglesia y por sus esfuerzos para acercar el catolicismo al mundo moderno” línea que seguramente seguirá el nuevo papa.

Los medios masivos han descrito el perfil de León XIV como una persona más sobria y conciliadora en comparación con el de su predecesor, una característica que habría influido decisivamente en su elección. Su trayectoria pastoral también es significativa: como agustino devoto y ex superior general de la Orden de San Agustín, ha desarrollado una sólida capacidad para tender puentes, especialmente con América Latina, fortaleciendo así su red de vínculos globales. Esta cualidad representa un valor estratégico en la actual búsqueda de unidad dentro de la Iglesia Católica.

Particularmente en la ciudad de Barranquilla, Colombia, la elección del papa León XIV —nacido Robert Francis Prevost— ha sido recibida con especial entusiasmo. Su relación con esta ciudad del Caribe colombiano se remonta a su periodo como prior general de los agustinos (2001-2012), durante el cual realizó varias visitas pastorales que dejaron una impresión perdurable en la comunidad local.

A pesar de no figurar entre los candidatos más evidentes para el papado, su elección se consolidó en apenas cuatro rondas de votación, un proceso tan ágil como el de sus predecesores recientes. Se especula, además, que su designación podría contribuir a restablecer las importantes contribuciones financieras y fortalecer lazos con la feligresía de los Estados Unidos, las cuales se redujeron significativamente durante la administración de Donald Trump, lo que afectó notablemente las finanzas del Vaticano.

La llegada de Su Santidad León XIV ha sido recibida con entusiasmo y expectativa, especialmente tras su primer mensaje, cargado de paz y esperanza. En su intervención inicial desde la Plaza de San Pedro en Roma, el nuevo Papa demostró una notable combinación de sabiduría, carisma y cercanía con los fieles reunidos. Este primer gesto no solo evidenció su capacidad para conectar con las multitudes, sino que también sugiere el inicio de un pontificado que podría aportar orientación y aliento en medio de los desafíos contemporáneos. Todo parece indicar que la elección de León XIV representa una promesa de renovación espiritual y de liderazgo compasivo en tiempos particularmente complejos para la Iglesia y la humanidad.

RELATED ARTICLES

Edumas, Interaseo y comunidad recuperan el parque del barrio La María en Soledad

La Alcaldía de Soledad, en articulación con Edumas, Interaseo y la comunidad, lideró una jornada integral de limpieza y mantenimiento que permitió...

Casos de dengue caen un 76 % en Soledad: Secretaría de Salud alerta por temporada crítica de mosquitos

Soledad logró reducir en un 76 % los casos de dengue gracias a las estrategias de prevención lideradas por la Secretaría de...

La transformación de la calle 25B del barrio Ferrocarril mejora la calidad de vida de cientos de familias en Soledad

La calle cuanta con su sistema de redes de acueductos y alcantarillados renovados. Hoy se ha convertido en un...

2 COMMENTS

  1. Es este un resumen, yo diria un resumen detallado de la mision de Leon XIV en su ministerio al servicio de la iglesia catolica, si coincido en que el Vicario de Cristo es una persona más sobria y conciliadora y que su mision pastoral lo prepara para guiar al pueblo de Dios de forma calida y amorosa que fue el papel que cristo encomendo al apostol Pedro en Juan 21:15-25.
    “apacentad (cuidad) los corderos”, “Pastorea mis ovejas”, “Apacienta (cuida) mis ovejas”. El ministerio pastoral debe consistir principalmente en que los pastores alimenten a su pueblo con la Palabra de Dios. Solo así los pastores pueden declarar, como hizo Pedro, su amor al Señor Jesús.

  2. Ante el caos del mundo en los ámbitos políticos, ecológicos y psicosocial, incluso, en el tema religioso, el nuevo papa le toca, ojalá sea un largo peregrinar, asumir retos y desafío. Retos con una mirada interdisciplinaria de un hombre que ha trasegado en contextos difíciles. Esa breve biografía es un argumento académico y experiencial que le permitirá dilucidar – problemas en su camino, o lestrigones, recurriendo a Homero, que fue sorteando Odiseo, en su regreso a Ítaca -. Aunque León IV le tocará alternar fuertes rugidos con murmullos sosegados, para convencer a escépticos y ganar adeptos. Buena semblanza de León IV, estimado amigo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular

Edumas, Interaseo y comunidad recuperan el parque del barrio La María en Soledad

La Alcaldía de Soledad, en articulación con Edumas, Interaseo y la comunidad, lideró una jornada integral de limpieza y mantenimiento que permitió...

Casos de dengue caen un 76 % en Soledad: Secretaría de Salud alerta por temporada crítica de mosquitos

Soledad logró reducir en un 76 % los casos de dengue gracias a las estrategias de prevención lideradas por la Secretaría de...

La transformación de la calle 25B del barrio Ferrocarril mejora la calidad de vida de cientos de familias en Soledad

La calle cuanta con su sistema de redes de acueductos y alcantarillados renovados. Hoy se ha convertido en un...

Más de 300 niños participaron en FestiPaz, el festival que promueve la paz y la convivencia en Soledad

Más de 300 niños y adolescentes de Soledad disfrutaron de FestiPaz, un festival que combinó arte, deporte, música y recreación para promover...

Recent Comments

PEDRO CONRADO CUDRIZ on Diario para mitigar tu ausencia
Julio Lobelo Fernández on Las casas de mi barrio
Liseth Arciniegas on Las casas de mi barrio
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Esa necesidad de respirar un aire nuevo
Ricardo Sandoval on Mi ángel y los sueños de lucía
Wencel Antonio Valega on Un breve sumario sobre lo critico
Ricardo Sandoval on Eterno instante de amor
Ricardo Sandoval on Entre instantes y brevedades
Wencel Antonio Valega on Inteligencia artificial y redes sociales
Luis Padilla Drago on Cavilaciones sobre la muerte
Jorge Alfredo Chiquillo Carrillo on Inteligencia artificial y redes sociales
Luis Vslega on La casa de los viejos
Ricardo Sandoval on El arte de tomar apuntes
Victoria Valega R. on La casa de los viejos
Ricardo Sandoval on Hace un mes… todo quedó ahí
Ricardo Sandoval on El fútbol y su filosofía
Milton Gomez on El fútbol y su filosofía
Eduardo Mejia on El fútbol y su filosofía
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El hombre rebelde
Ricardo Sandoval on Serendipia y anestesia
Ricardo Sandoval on Aprendiendo a envejecer
Ricardo Sandoval on El hombre rebelde
Carlos E G. Arana on La memoria de la amistad
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El suicidio en la literatura
Karen Escorcia on El suicidio en la literatura
Carlos Alberto Justiz Prieto on El legado espiritual de John Newton
Wence Valega on Homenaje al amor
Nelly Valecillos Gómez on El legado espiritual de John Newton
Carlos Alberto Justiz Prieto on Marrugo entre oleajes y versos del Caribe
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Cuentan que Willis
Carlos Alberto Justiz Prieto on Los Llinás: la saga continua
Carlos Alberto Justiz Prieto on La práctica de las virtudes a través del tiempo
Wencel Antonio Valega Ruiz on El Burnout un Síndrome que afecta al docente
Santiago Cervantes on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Birleidys de la hoz on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Nohelia Figueroa on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Yaser De la Hoz on Exilios y regresos
María Fernanda Gamero Moreno on Inobasol, reconocimiento y gratitud
Hernando Jose Hernandez Leal on El Burnout un Síndrome que afecta al docente
Carlos Justiz Prieto on Lecciones educativas del pasado
Donaldo Rada Martínez on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Donaldo Rada Martínez on Inobasol, testigo mudo de Soledad
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sobre la lectura y la escritura
Martha Cabana Jamette on Los Llinás: la saga continua
Jorge Enrique Barrios Peña on Lecciones educativas del pasado
Wencel Antonio Valega on Lecciones educativas del pasado
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Inobasol, reconocimiento y gratitud
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sobre el hablar y escuchar
PEDRO CONRADO CUDRIZ on  ¿Quién soy? Después del trabajo
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El arte de ver las cosas
Emperatriz on Travesía de la lectura
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El castigo de Falcao
Wencel Antonio Valega Ruiz on El castigo de Falcao
Pedro Conrado Cúdriz on Travesía de la lectura
Wencel Antonio Valega Ruiz on Entre la verdad y la posverdad
Wencel Antonio Valega on Todos tenemos nuestro sambenito
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Una semblanza de papá
Wencel Antonio Valega Ruiz on Procusto: la envidia que limita
Boris Enrique De la Hoz cárcamo on Procusto: la envidia que limita
Wencel Antonio Valega on Ha partido el último moralista
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Caminantes
mario Escorcia García on Ha partido el último moralista
Carlos Alberto Justiz Prieto on Hacia una educación con calidad
Wencel Antonio Valega on Hacia una educación con calidad
Jorge Alfredo Chiquillo Carrillo on Hacia una educación con calidad
Monica Coronado on En el día del maestro
jose luis valega navarro on Evocando a mamá
PEDRO CONRADO CUDRIZ on ¿Para qué nos reunimos?
Alexander de Jesús Vega Lugo on La educación y su crisis
wencel antonio valega ruiz on La educación y su crisis
Janeth Saker Garcia on La educación y su crisis
Jorge Enrique Barrios Peña on La educación y su crisis
Roque Vizcaino Barros on ¿Por qué siempre hablamos de libros?
Pedro E Conrado Cúdriz on ¿Por qué siempre hablamos de libros?
Jorge Isaac Consuegra Palma on El complejo oficio de ser maestro
wencel antonio valega ruiz on El hombre un ser con capacidad de paz
Álvaro Pérez Cardozo on La ética de la razón cordial
Wencel Antonio Valega on La ética de la razón cordial
Pedro Conrado Cúdriz on Fotografía
Janeth Saker Garcia on Justicia: hacemos lo que debemos
Wencel Antonio Valega on Modernidad y democracia
Mercedes sandoval on Justicia: hacemos lo que debemos
Rodolfo Hernández Pulgar on Perspectivas sobre el amor
Luis Escobar Camargo on Perspectivas sobre el amor
Larrys Fontalvo Rodríguez on Apuntes de Educación Física I
Pedro Conrado Cúdriz on Apuntes de Educación Física I
Emperatriz Salazar on El negro Hooker 
Wencel Antonio Valega on Coeficiente
Wencel Antonio Valega on Coeficiente
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Coeficiente
Pedro Conrado Cúdriz on Coeficiente
wencel antonio valega ruiz on Vicisitudes de un maestro de escuela
Manuel Pianeta on Tristeza de Carnaval
Pedro Conrado on Tristeza de Carnaval
MANUEL PIANETA CALVO on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Rafael De Jesus Torres Huertas on Inobasol, testigo mudo de Soledad
JOSE MACHADO YEPES on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Sagrario Vargas, on Clínica bautista. Añoranzas
Carlos Alberto Justiz Prieto on Pedagogía para la paz
Nairo José Cavieles Rojas, Ph.D. on Pedagogía para la paz
Pedro Conrado Cúdriz on Agonía en el parque
Xiomara Escobar on Pedagogía para la paz
Jatzen Ricardo Guzmán Cusis on Pedagogía para la paz
Buenaventura Russeau on Pedagogía para la paz
Pedro Conrado Cúdriz on Poemas De Invierno
PEDRO CONRADO CUDRIZ on WhatsApeando
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sofía quiere ser
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El hombre del semáforo
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Zaqui, siempre titular
Carlos E G. Arana on Halloween con Edgar Allan Poe
Yaneth Caña on Maestras de infancia
wencel antonio valega ruiz on Maestras de infancia
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Maestras de infancia
César Augusto Lamadrid Martínez. on Fermín Zurbarán. Un grande de la cirugía 
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Sin rencores
Duperlis Salcedo on Andar en malos pasos
Wencel Valega on La empatía en la literatura
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on La empatía en la literatura
Ademir on Sobre la amistad
Douglas Maza G. on ¿Qué hay de la biblioteca?
Duperlis Salcedo on Sobre la amistad
jose luis valega navarro on Zacarías en prosa y poesía
Pedro Conrado Cudriz on Diario de viaje
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Retratos
Raul "cuco" on Retratos
Nicolás Javier Corena Guerra on Inobasol, sagrado manantial
Mauricio Díaz on Inobasol, sagrado manantial
Alirys Jaraba Gutiérrez on Inobasol, sagrado manantial
Edwin José Sandoval Africano on Inobasol, sagrado manantial
Edwin José Sandoval Africano on Inobasol, sagrado manantial
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on La ingenuidad de la nostalgia
Duperlis Salcedo on El vendedor de camisetas
Luis Valega on Homenaje a papá 
Luis Caicedo on Homenaje a papá 
Duperlis Salcedo on Homenaje a papá 
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Homenaje a papá 
Alirys Jaraba Gutiérrez on Adiós al Boni Martínez
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Salvavidas
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Naty
Duperlis Salcedo on Nostalgia de ciudad
Libardo Rafael De Oro on Nostalgia de ciudad
Pedro Conrado Cudriz on Juegos de la memoria
Nadin castro mejia on Apuntes de viaje
PEDRO CONRADO CÚDRIZ on Educación perruna
Libardo Rafael De Oro on Educación perruna
Pedro Conrado Cúdriz on Viacrucis de un maestro
Manuel Julián pianeta on Inicio de un periplo
Jose Rodriguez Acosta. on Fútbol de mujeres
Rafael Barceló rodriguez on Fútbol, Respeto y Pasión en Madrid
Manuel Julián pianeta on Gutiérrez
Ismael on Ritual de amor
Jorge Isaac Consuegra Palma on Evocando Maestros
Ismael Arzuza on Diario de un abuelo
Katherine Cepeda on Diario de un abuelo
Victoria Valega R. on Amada Soledad
Manuel Julián pianeta on El amor de Lucas
Hola on Un día normal
Manuel Julián pianeta on Amada Soledad
Maseralix Barcelo oviedo on Amada Soledad
Diana Marcela Camacho pardo on Si tú me olvidas
Martha Valega. on Calle soledeña
Francisco Alfredo Pacheco Amador on La cama y el libro
Wencel Valega on La cama y el libro
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on El mandato de la reina
José Manuel Villarreal Gravini on El Pelé que conocí
Josefa miranda castro on El Pelé que conocí
Roque Vizcaino Barros. on ¿Por dónde anda, Marcelino?
Libardo Rafael De Oro on Deporte y política en Colombia
Margarita Matta on El Agua Potable, Un Derecho
José Manuel Villarreal Gravini on Cuestionado Mundial de Fútbol de Qatar
José Manuel Villarreal Gravini on Cuestionado Mundial de Fútbol de Qatar
Javier Reales on La aventura de jubilarse
Santiago Ruiz Buitrago on Sentimiento caribe
javier jiménez on De putas y prostitutas
Mabel Janet Flórez Fernández on El drama de escribir ensayos en la universidad
Mabel Janet Flórez Fernández on El drama de escribir ensayos en la universidad
Laureano Salas Marquez on Sobre partidas y regresos
Einstein on En un lugar de Europa
Ademir Santiago on Casa de la memoria
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Ser hombre
Osvaldo Cáliz Peña on Don de la inconformidad
Martha Isabel Calderón on ¿Recibir amor o darlo? el amor propio
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on El hombre
Alexander Ortiz Ocaña on Configuración del cerebro fetal
Aldemar Guerra Castillo on En un lugar de Europa
Nadin castro mejia on En un lugar de Europa
rodolfo cano on Equivalentes suicidas
Heriberto Vargas viloria on Jubiloso ochentón
Nicolàs. Hernández on De la alegría de leer y escribir
Luis Valega on Homenaje a las palabras
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Homenaje a las palabras
Ricardo Sevilla Mercado on Homenaje a las palabras
CARLOS ENRIQUE GONZALEZ ARANA on Homenaje a las palabras
Francisco Arzuza on Ser abuelo en el siglo XXI
Pedro Conrado Cudriz on Ser abuelo en el siglo XXI
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Infancia y vejez: ambas deben ser consentidas
Roque Vizcaino Barros. on Viajando en búsqueda de mi identidad
Joel Marchena Cantillo on Cuando la plaza de soledad era una fiesta
Juan Sandoval Alvarino. on Cuando la plaza de soledad era una fiesta
Antonio Campo Peña on Viajando en búsqueda de mi identidad
Rafael Villarreal Noriega on Viajando en búsqueda de mi identidad
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Las redes sociales no son periodismo
Milagro on Ídolos de barro
Margarita Rosa Matta Gómez on ¿Tiene Usted fiebre?
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Silencios y soledades nutren de amor el vivir bien
Octavio Augusto De La Hoz Ordóñez on No digas todo lo que sabes
Francisco Alfredo Pacheco Amador on La amistad amorosa
Nairoby Rodríguez on El Turco Farid
Silvia Valencia Martínez on Lecciones de la pandemia
Max R. Peña on Fumar pasó de moda
NELSON MANUEL ORTIZ SANTOS on Propuestas para dar el salto 2: La Mentalidad
Teobaldo Coronado Hurtado on Propuestas para dar el salto 2: La Mentalidad
William Baca Orozco. on Todos tenemos voz
Esther Gonzalez Pabon on Ludopatía: adicción al juego
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Democracias y li-be-rt-ad-es
Paul Jesus Marchena Cantillo on Dos rescates, una recompensa
Teobaldo Coronado Hurtado on Las muertes de cada día no tienen madre.
Yunelis Lopez Vargas on Un trabajador de la Salud
Isabel Baca Ruiz on Un trabajador de la Salud
Betty Cantillo de Gill on La Respiración
Marcos Gill on La Respiración
Wencel Valega on La Respiración
Ricardo Iglesias on La Respiración
Isabel Baca Ruiz on La Respiración
Sandra Márquez on NO Hay Picos, Hay Pandemia
Rosario Morales on NO Hay Picos, Hay Pandemia
Roberto González on QUÉ OCURRE EN NUESTRA ALMA MATER?
Esther Sofía Pereira Lopez on QUÉ OCURRE EN NUESTRA ALMA MATER?
Marta Donado Villarreal on Un Dolor De Cabeza
Armando Puello on Un Dolor De Cabeza
Jaime Rosales on Un Dolor De Cabeza
Silvia fabregas on Un Dolor De Cabeza
Alvaro Fabregas on Un Dolor De Cabeza
Isabel Baca Ruiz on Un Dolor De Cabeza
César Augusto Lamadrid Martínez on EL LIBRO DE PAPEL VS EL LIBRO DIGITAL.
Sandra Marquez on Ojo con sus ojos (II Parte)
Esther Sofia Pereira López on DE NIETOS Y ABUELOS
Teobaldo Coronado Hurtado on DE NIETOS Y ABUELOS
Diana Crespo Rodriguez on El propósito de la vida es vivir
Wilfrido Gómez on INSPIRACIÓN
Luis Espinoza Figueroa on INSPIRACIÓN
Erly Charles Paternina Hernández on INSPIRACIÓN
Jaime rosales on INSPIRACIÓN
Rafa nigrinis on El imperio de los sentidos
GREGORIO GREGORY on Dónde están mis juguetes?
Erly Charles Paternina Hernández on El imperio de los sentidos
Yexica Africano Navarto on Dónde están mis juguetes?
Milton Gomez Cardozo on Intimidad vs información (Final)
Milton Gomez Cardozo on Informacion vs intimidad (parte 2 )
Erly Charles Paternina Hernández on El arte del ganador
José Alvarado Nieto on El debut
Erly Charles Paternina Hernández on Fútbol de veteranos
Esther Sofia Pereira López on Periodismo con paredón
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
salomon David castro aguas on El debut
Laura Barceló on El debut
William on El debut
Rosana Zambrano on El Páncreas y sus enfermedades
Dreynner Barraza Rosales on El Páncreas y sus enfermedades
Álvaro López Martínez on El debut
Álvaro López Martínez on El debut
Estebana Reyes Rangel on El debut
Gloria sofia fabregas Villate on El Páncreas y sus enfermedades
Rafael Enrique Surmay Herrera on El otro discurso, muy personal (3)
Carlos paternina acosta on El otro discurso, muy personal (3)
Agustín Garizabalo on El otro discurso, más personal (2)
Erly Charles Paternina Hernández on El otro discurso, más personal (2)
Fernando A Charris Almarales. on El otro discurso, más personal (2)
Erly Charles Paternina Hernández on El otro discurso, más personal
Rafael Enrique Surmay Herrera on El otro discurso, más personal
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (5)
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (4)
Mauricio javier Bustillo Marmol on El discurso y el método (3)
Jabib vergara delgado on El discurso y el método (4)
RICARDO GARIZABALO on El discurso y el método (4)
Jesús Orozco on El discurso y el método (4)
olmar Calderón Dávila on El discurso y el método (4)
Estebana Reyes Rangel on El discurso y el método (4)
Agustin Garizabalo almarales on El discurso y el método (4)
Leslie E. Smith on El discurso y el método (4)
Amparo urzola on ¿Tiene usted tos?
Jacquelín Isabel Martínez Navarro on Nuestro gran reto
Dra Masi on Nuestro gran reto
Eucaris Laguna on Nuestro gran reto
Yomaira Escorcia Barcelo on Nuestro gran reto
Reinaldo Rodríguez Garcia on El discurso y el método (3)
Isabel Baca Ruiz on Nuestro gran reto
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (3)
Pablo Emilio Martinez Aparicio on El discurso y el método (3)
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (2)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Alexander Luis Ortiz Ocaña on El éxito y la felicidad, según Jesús,
Erly Charles Paternina Hernández on Por fortuna se equivocan
Dreynner Barraza Rosales on Por fortuna se equivocan
Estebana Reyes Rangel on Por fortuna se equivocan
Rafael Enrique Surmay Herrera on Por fortuna se equivocan
Luis Maza Torregroza on El Laboratorio Clínico
olmar Calderón Dávila on Pequeñas Infidencias (6)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas Infidencias (6)
Ricardo Solano Orozco on El Laboratorio Clínico
Gilberto Marenco Better on Pequeñas infidencias (5)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas infidencias (5)
Elias Ruiz De La Victoria on Pequeñas infidencias (5)
Jaime rosales on Pequeñas infidencias (5)
Milton Gomez Cardozo on El silencio o el escándalo
Yadira Ruiz on ¿Tiene usted tos?
Sandra MarqueZ on Las Enfermedades Mentales
Alonso Pérez on Pequeñas infidencias (4)
Ivet Vergara on Las Enfermedades Mentales
Estebana Reyes Rangel on Pequeñas infidencias (4)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas infidencias (4)
Esther Sofia Pereira López on Soledad, aislamiento y vejez
Alfonso.Rodriguez Cruz on Soledad, aislamiento y vejez
Estebana Reyes Rangel on Pequeñas infidencias (3)
Xiomara Albis on Soledad, aislamiento y vejez
Milton Gomez Cardozo on Soledad, aislamiento y vejez
José Alvarado Nieto on Administrador de pasiones
Orlando Moscote Rojano on ¿Tiene usted tos?
Marcos Gill on ¿Tiene usted tos?
Roberto sarabia Durán on Pequeñas infidencias (2)
Sandra Marquez Sandoval on ¿Tiene usted tos?
Jairo Diz fabregas on Pequeñas infidencias
Adolfo Cotes. on Pequeñas infidencias
jose pachon niño on Pequeñas infidencias
Alexander Luis Ortiz Ocaña on Cómo alcanzar la felicidad infinita
Teobaldo Coronado on ¿Amor familiar o amor materno?
Teobaldo Coronado on ¿Amor familiar o amor materno?
Yomaira De las Salas Baca on Alcalde Pumarejo Decrete Cero Carnaval 2021
DONICEL PACHECO B. on Feliz día papá
Erly Charles Paternina Hernández on La grandeza de las cosas simples
IVIS GONZALEZ on El sistema inmunológico
Mirian Gonzalez on El sistema inmunológico
Ricardo Solano Orozco on El sistema inmunológico
Sandra Márquez Sandoval on El sistema inmunológico
Gladys Flórez Páez on Crítica: Redes vs Medios
Osiris Fabregas Zambrano on El sistema inmunológico
Esther Sofia Pereira López on Crítica: Redes vs Medios
Esther Sofia Pereira López on Crítica: Redes vs Medios
Roberto sarabia Durán on Pedagogía de la compasión
Adolfo Guerrero Sarmiento on Pedagogía de la compasión
Nancy Torres on Pedagogía de la compasión
Meibel Tatis on Los Hijos De Hipócrates
Alfonso De La Hoz O on Los Hijos De Hipócrates
Roberto sarabia Durán on Y si no alcanzas tus sueños…¿qué?
Erly Charles Paternina Hernández on Y si no alcanzas tus sueños…¿qué?
Teobaldo Coronado Hurtado on Periodismo y corrupción
CARLOS E. LLANOS GOENAGA on Competir sin jugar
Alexander Luis Ortiz Ocaña on El rol del maestro en medio de la pandemia
DIDIER ALFONSO LUNA GONZALEZ. on Competir sin jugar
Margarita Dorado Agrda on El rol del maestro en medio de la pandemia
EDUARDO E. ALMARALES MANGA on Competir sin jugar
Álvaro López Martínez on Competir sin jugar
Teobaldo Coronado Hurtado on Un diario sin lectores (Parte 3)
Blacky Arévalo Herrera on Competir sin jugar
Gyna Niebles Barceló on ¡Feliz día, Maestros!
Erly Charles Paternina Hernández on Fútbol Covid
Leoneth guerrero on Fútbol Covid
Carlos Alberto Figueroa Otero on Fútbol Covid
JUAN ANTONIO PABON ARRIETA on Fútbol Covid
Mr. Leslie E. Smith on Fútbol Covid
Alfredo Aurela on Fútbol Covid
Jesús Orozco charris on Fútbol Covid
Alonso Pérez on Cuando los ídolos hablan
MARTA CECILIA RICAURTE GUERRERO on En defensa del “Gran pacto social por Soledad”
Silvestre Maestre Martinez on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
FAUSTO PEREZ VILLAREAL on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Yomara Estrada Perez on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Luis Hernando Cepeda Espitia on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Alfonso Silva Navarro on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Pedro Daniel Muñoz Alvis on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Adalberto Herrera Avila on Cuando se les caen las caretas
GUILLERMO LEON ROMERO CARDONA8 el maestro del futbol) on De Caimanes y Boricuas
William Pertuz Pedroza on Cuando se les caen las caretas
William Pertuz Pedroza on Cuando se les caen las caretas
César Agudelo on Una pasión heredada por amor
Andres Ibarguen on De Caimanes y Boricuas
Javier Ferrer Africano on Ecos de la pandemia
Efraindelahoz on Ecos de la pandemia
Carlos Torres Paredes. on Ecos de la pandemia
Sandra Marquez Sandoval on Ecos de la pandemia