Lecciones de la pandemia

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Teobaldo Coronado

He aprendido que:

1.Soledad y silencio son ambientes propicios.
Para solazarse en el encuentro grato con el mejor de los amigos:
uno mismo y su escondida poesía.

2.Los que partieron, definitivamente, no están tan lejanos.
Permanece su hálito, ahí, a nuestro lado.
Si los buscas, protectores, sonríen. Sempiternos te guían.

3.Entre tanta gente escasos son los cercanos a ti.
Más próximos localizas a los que distantes parecen.
Si los llamas con su cariño te halagan.

4.La libertad es un estado de la mente.
Que ningún poder, así sea viral, podrá poner en cuarentena.
Yo soy yo y los deseos que me realizan, a la felicidad arriman.

5.Hay que distinguir entre lo necesario y lo importante.
Saber escoger lo que, en verdad, es prioritario para estar bien.
Lo simple, lo elemental. Mi casa. Lo que he de merecer.

6.Todo radica en lo que te propongas.
Para hacer realidad sueños y propósitos.
Tienes infinidad de dones dentro de ti.
Descúbrelos y florecerán. En las dificultades son bienhechores.

7.El que nada tiene, nada pierde.
Riesgo de pérdidas no ha de faltar para el que riquezas ostenta.
Se gana y se pierde en el juego de la vida.
Generosos en la bonanza y levantarse sin demoras en la derrota.

8.De nada sirve tener demasiado dinero cuando la existencia, impredecible, se detiene.
Son vanas, holguras materiales, si no se ha sabido trascender a una dimensión humana superior, espiritual.
El apego a lo perecedero es inútil.

9.El libro, el libro de papel y tinta no caduca.
Es tesoro inagotable de lo que primero fue, del verbo que por sus páginas fluye.
Liberador ha sido del tedio de los días sin sol y sin estrellas de un encierro monacal, sin final.
El Quijote vive.

10.Para qué tanta prisa, tanto afán, si hay tiempo para todo.
Eres tú el que decides qué hacer con la brevedad de la existencia.
Ten paciencia que la ocasión anhelada ha de llegar.
El que persevera vence.

11.El amor es alimento que no indigesta.
Entre más lo degustas y compartes es fortificante que no deja enflaquecer.
Nutre y sostiene en las buenas y en las malas.
“No acaba” (San Pablo).

12.Miedos y flaquezas se superan.
Mediante la fe en sí mismo y en el Dios que habita dentro de ti.
Sin poner atención a lo que perturba.
La vida es una fiesta donde toca bailar hasta que suene la música.
“Sólo creería en un Dios que supiera bailar” “(Nietzsche).

13.Ser médico no significa ser héroe, mártir o santo.
Ser médico es ser hombre, ser científico, ser bueno.
En ejercicio de una profesión colmada de incertidumbres, ingratitudes y grandeza.
Dudas, sonrisa y llanto.

14.La “hermana muerte” (San Francisco de Asís) me espera a la vuelta de la esquina.
No me sorprende si, en cualquier momento la encuentro.
Sinnúmero de veces enfrenté y vencí con un laringoscopio iluminado.
Tranquilo estoy, en la bendita paz de mi jubileo.
Se que algún día habrá de ganar. No perdona.

Teobaldo Coronado
Teobaldo Coronado Hurtado Médico, especialista en Anestesiología y Reanimación. Magister en Filosofía. Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina de Colombia. Socio Emérito de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación. Miembro activo de la Asociación de Escritores del Caribe Colombiano. Libros de mi autoría entre otros Son: La Hora del Sosiego. Digresiones de un Jubilado Viaje al Jardín de Akademus. Digresiones de un Académico. Medicina, Ética, Ciencia y Vocación. Digresiones de un Docente.

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