jueves, julio 16, 2026
Home Opinión Ricardo Enrique Sandoval Barros Errores brillantes: cuando el fracaso impulsa la ciencia

Errores brillantes: cuando el fracaso impulsa la ciencia

El fracaso constituye uno de los ingredientes fundamentales de la ciencia, según afirma el biólogo Stuart Firestein. Por su parte, el filósofo Mario Bunge define la ciencia como un conocimiento racional, sistemático, exacto y verificable, y por ende, falible, obtenido a través del método científico. Se trata de una actividad humana orientada a comprender y transformar el mundo, mediante una reconstrucción conceptual de la realidad que busca ser cada vez más amplia, profunda y precisa, aunque no exenta de aciertos y errores.

La historia de la ciencia es el estudio del desarrollo de la ciencia y la tecnología a lo largo del tiempo, así como de sus interacciones con otros aspectos de la cultura, como la economía, la sociedad y la política. Se centra en cómo los seres humanos han generado conocimiento, lo han aplicado y han transformado el mundo, así como en la evolución de los métodos científicos y en el papel que los científicos han desempeñado en la sociedad. No obstante, este proceso no está libre de fracasos ni de interpretaciones erróneas.

A lo largo de la historia, los científicos han logrado innumerables avances y descubrimientos que han transformado profundamente nuestra comprensión del mundo. Sin embargo, detrás de sus éxitos se esconden también grandes fracasos y reveses que, en muchas ocasiones, han pasado desapercibidos. En este escrito vamos a mostrar breves historias de algunos científicos e inventores importantes, que han experimentado grandes fracasos, destacando las valiosas lecciones que se pueden extraer de los desafíos que enfrentaron.

La idea de que la Tierra era plana fue una teoría científica que sostenía que nuestro planeta tenía la forma de un disco plano, y no la de una esfera. Esta idea, carente de fundamento empírico, fue gradualmente refutada a lo largo de los siglos mediante observaciones astronómicas, cálculos matemáticos y diversos experimentos científicos. Inicialmente, estos estudios permitieron concluir que la Tierra era aproximadamente esférica. No obstante, con el avance de la ciencia y el perfeccionamiento de las mediciones geodésicas, se determinó que la forma de la Tierra no es una esfera perfecta, sino un esferoide oblato, que está ligeramente achatada en los polos y ensanchada en el ecuador, una forma que algunos asemejan a un huevo de gallina.

Precursor de la astronomía moderna Galileo Galilei (1564–1642), enfrentó una intensa persecución por apoyar el modelo heliocéntrico del sistema solar, que sostenía que la Tierra orbitaba alrededor del Sol. Esta teoría contradecía la visión geocéntrica ampliamente aceptada en su tiempo y respaldada por la Iglesia Católica. Como consecuencia, Galileo fue juzgado por la Inquisición y condenado a arresto domiciliario, pena que cumplió durante los últimos ocho años de su vida. A pesar de las restricciones, continuó en secreto sus investigaciones y observaciones astronómicas, dejando un legado que revolucionó la ciencia y sentó las bases de la física y la astronomía modernas. Su valentía para cuestionar las creencias establecidas y su perseverancia frente a la adversidad siguen siendo un ejemplo inspirador para la comunidad científica actual, recordándonos la importancia de la libertad intelectual y el espíritu crítico en el avance del conocimiento.

La historia de la manzana ilustra cómo la observación y la paciencia jugaron un papel crucial en su pensamiento científico. Isaac Newton (1642–1727) era muy reservado respecto a su trabajo, esto hizo que muchos de sus fracasos y experimentos infructuosos permanecieran ocultos hasta después de su muerte. Aunque es reconocido como el genio que formuló las leyes del movimiento y la gravitación universal, también se enfrentó a numerosos desafíos en sus investigaciones. Por ejemplo, le tomó años de trabajo arduo y la realización de 200 experimentos para desentrañar los secretos de la luz y el color, enfrentándose repetidamente a resultados inesperados antes de alcanzar conclusiones que revolucionaron la óptica.

Thomas Alva Edison (1847–1931) es conocido por la invención de la bombilla eléctrica, un logro que ha pasado a la historia como símbolo de innovación. Sin embargo, el camino hacia ese descubrimiento estuvo marcado por numerosos fracasos. Se estima que realizó más de 2.500 experimentos fallidos antes de lograr un diseño funcional, y más de 10.000 intentos para encontrar un material que pudiera servir como filamento duradero. A pesar de ser casi sordo, Edison nunca permitió que esta dificultad limitara su trabajo; al contrario, su perseverancia frente a los obstáculos es un testimonio ejemplar de su determinación. Su célebre frase: “No fracasé, solo descubrí 10.000 maneras que no funcionaban”, resume el espíritu con el que enfrentó cada revés.

La corrección de errores en la ciencia subraya la importancia de la honestidad intelectual, la revisión constante del conocimiento y la capacidad de adaptación frente a nuevas evidencias. La ciencia avanza mediante un proceso iterativo de formulación de hipótesis, experimentación, corrección y perfeccionamiento, donde el error no se concibe como un fracaso, sino como una valiosa oportunidad para avanzar. Por ello, debemos abrazar la incertidumbre y los tropiezos en nuestra propia búsqueda del saber, cultivando la curiosidad y la perseverancia.

El padre de la teoría de la evolución por selección natural Charles Darwin (1809–1882), no solo enfrentó enormes desafíos científicos, sino también personales y sociales. Durante su viaje a bordo del HMS Beagle, sufrió constantes mareos y trastornos digestivos, lo que en varias ocasiones retrasó su trabajo de campo y escritura. A pesar de sus importantes hallazgos, en su época Darwin fue objeto de rechazo y controversia. Tras la publicación de su obra más influyente, El origen de las especies, en 1859, se enfrentó a dos décadas de escepticismo, críticas y oposición por parte de diversos sectores de la comunidad científica, religiosa y social. Aunque su teoría transformó profundamente la biología, la aceptación de sus hallazgos fue un proceso difícil, marcado por la resistencia al cambio.

En los inicios de sus investigaciones María Curie (1867–1934) manipulaba materiales radiactivos sin conocer los riesgos que implicaban para la salud a largo plazo. Solía transportar sustancias como el polonio y el radio en tubos de ensayo que guardaba en sus bolsillos, completamente ajena a los efectos nocivos de la exposición prolongada. Su trabajo pionero en el campo de la radiactividad le valió dos premios Nobel —uno en Física y otro en Química—, convirtiéndose en la primera persona en recibir este reconocimiento en dos disciplinas distintas. Sin embargo, su dedicación tuvo un alto costo personal debido a la exposición continua a la radiación le provocó graves problemas de salud, falleciendo a causa de una leucemia.

Científicos como Albert Einstein (1879–1955) experimentaron fracasos y momentos de duda. Antes de alcanzar reconocimiento mundial, Einstein tuvo dificultades para encontrar un empleo académico y trabajó muchos años como examinador en una oficina de patentes Suiza. En su teoría de la relatividad general, introdujo la llamada “constante cosmológica” para sostener la idea de un universo estático, acorde con las creencias científicas de la época. Sin embargo, tras el descubrimiento de la expansión del universo por Edwin Hubble, Einstein reconoció que esa constante no era necesaria y la calificó como el “mayor error” de su carrera. A pesar de ello, su humildad para admitirlo también refleja la grandeza que debe tener un hombre de ciencia.

Un papel crucial en el descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN desempeñó Rosalind Franklin (1920–1958), gracias a su trabajo pionero en cristalografía de rayos X. Sin embargo, sus aportes fueron en gran medida ignorados durante su vida. Su carácter reservado y su fuerte determinación, si bien esenciales para su labor científica, podrían haber dificultado la comunicación efectiva del valor de sus hallazgos, lo que contribuyó a un reconocimiento limitado en su época. Fue recién décadas después —casi 50 años más tarde— que su papel en uno de los descubrimientos más importantes de la biología molecular comenzó a recibir el reconocimiento que merecía. Franklin falleció antes de que se otorgara el Premio Nobel a Watson, Crick y Wilkins en 1962, lo que también impidió que su nombre fuera considerado formalmente, pues este galardón no se otorga de manera póstuma.

El carácter reservado y enigmático de Werner Heisenberg (1901–1976) pudo haber dificultado la comunicación clara de su revolucionario Principio de Incertidumbre, lo que generó confusión y resistencia iniciales entre sus colegas. Heisenberg, físico pionero en mecánica cuántica, enfrentó dificultades para explicar su propio principio, que desafía las nociones clásicas sobre la precisión en la medición de ciertas magnitudes físicas. Esta experiencia muestra cómo incluso las ideas científicas más innovadoras pueden resultar complejas de entender en un primer momento, requiriendo tiempo y reflexión para ser plenamente asimiladas. Las historias de estos extraordinarios hombres de ciencia, junto con sus persistentes fracasos, constituyen un testimonio del indomable espíritu humano y un buen ejemplo de su constante búsqueda del conocimiento. La trascendencia de estos errores nos inspira a levantarnos con mayor determinación, transformando en última instancia nuestra comprensión de la existencia.

La corrección de errores en la ciencia subraya la importancia de la honestidad intelectual, la revisión constante del conocimiento y la capacidad de adaptación frente a nuevas evidencias. La ciencia avanza mediante un proceso iterativo de formulación de hipótesis, experimentación, corrección y perfeccionamiento, donde el error no se concibe como un fracaso, sino como una valiosa oportunidad para avanzar. Por ello, debemos abrazar la incertidumbre y los tropiezos en nuestra propia búsqueda del saber, cultivando la curiosidad y la perseverancia. Solo así podremos contribuir al legado de quienes nos precedieron y abrir nuevos caminos para las generaciones futuras, construyendo un mundo más rico en conocimiento y generando más posibilidades de progreso.

RELATED ARTICLES

Edumas, Interaseo y comunidad recuperan el parque del barrio La María en Soledad

La Alcaldía de Soledad, en articulación con Edumas, Interaseo y la comunidad, lideró una jornada integral de limpieza y mantenimiento que permitió...

Casos de dengue caen un 76 % en Soledad: Secretaría de Salud alerta por temporada crítica de mosquitos

Soledad logró reducir en un 76 % los casos de dengue gracias a las estrategias de prevención lideradas por la Secretaría de...

La transformación de la calle 25B del barrio Ferrocarril mejora la calidad de vida de cientos de familias en Soledad

La calle cuanta con su sistema de redes de acueductos y alcantarillados renovados. Hoy se ha convertido en un...

1 COMMENT

  1. Este artículo tuyo permite reflexionar sobre el por qué se habla desde la ciencia y se exalta la importancia del en ensayo y error, y no se hace lo mismo desde las ciencias humanas. ¿Cuántos errores cometemos desde lo humano y cuánto cuesta reconocerlos en las interacciones sociales, políticas, económicas y psicológicas en el ejercicio de la convivencia social en los ámbitos de la familia, la escuela, la ciudad? Creo que desde esta perspectiva los autoritarismos, la falta de asertividad, la tiranía e intolerancia evidenciada en la vida nacional y mundial, a pesar de los errores que se cometen a diario nadie asume la responsabilidad, reconoce el error y reconstruye una nueva perspectiva de mundo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular

Edumas, Interaseo y comunidad recuperan el parque del barrio La María en Soledad

La Alcaldía de Soledad, en articulación con Edumas, Interaseo y la comunidad, lideró una jornada integral de limpieza y mantenimiento que permitió...

Casos de dengue caen un 76 % en Soledad: Secretaría de Salud alerta por temporada crítica de mosquitos

Soledad logró reducir en un 76 % los casos de dengue gracias a las estrategias de prevención lideradas por la Secretaría de...

La transformación de la calle 25B del barrio Ferrocarril mejora la calidad de vida de cientos de familias en Soledad

La calle cuanta con su sistema de redes de acueductos y alcantarillados renovados. Hoy se ha convertido en un...

Más de 300 niños participaron en FestiPaz, el festival que promueve la paz y la convivencia en Soledad

Más de 300 niños y adolescentes de Soledad disfrutaron de FestiPaz, un festival que combinó arte, deporte, música y recreación para promover...

Recent Comments

PEDRO CONRADO CUDRIZ on Diario para mitigar tu ausencia
Julio Lobelo Fernández on Las casas de mi barrio
Liseth Arciniegas on Las casas de mi barrio
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Esa necesidad de respirar un aire nuevo
Ricardo Sandoval on Mi ángel y los sueños de lucía
Wencel Antonio Valega on Un breve sumario sobre lo critico
Ricardo Sandoval on Eterno instante de amor
Ricardo Sandoval on Entre instantes y brevedades
Wencel Antonio Valega on Inteligencia artificial y redes sociales
Luis Padilla Drago on Cavilaciones sobre la muerte
Jorge Alfredo Chiquillo Carrillo on Inteligencia artificial y redes sociales
Luis Vslega on La casa de los viejos
Ricardo Sandoval on El arte de tomar apuntes
Victoria Valega R. on La casa de los viejos
Ricardo Sandoval on Hace un mes… todo quedó ahí
Ricardo Sandoval on El fútbol y su filosofía
Milton Gomez on El fútbol y su filosofía
Eduardo Mejia on El fútbol y su filosofía
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El hombre rebelde
Ricardo Sandoval on Serendipia y anestesia
Ricardo Sandoval on Aprendiendo a envejecer
Ricardo Sandoval on El hombre rebelde
Carlos E G. Arana on La memoria de la amistad
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El suicidio en la literatura
Karen Escorcia on El suicidio en la literatura
Carlos Alberto Justiz Prieto on El legado espiritual de John Newton
Wence Valega on Homenaje al amor
Nelly Valecillos Gómez on El legado espiritual de John Newton
Carlos Alberto Justiz Prieto on Marrugo entre oleajes y versos del Caribe
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Cuentan que Willis
Carlos Alberto Justiz Prieto on Los Llinás: la saga continua
Carlos Alberto Justiz Prieto on La práctica de las virtudes a través del tiempo
Wencel Antonio Valega Ruiz on El Burnout un Síndrome que afecta al docente
Santiago Cervantes on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Birleidys de la hoz on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Nohelia Figueroa on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Yaser De la Hoz on Exilios y regresos
María Fernanda Gamero Moreno on Inobasol, reconocimiento y gratitud
Hernando Jose Hernandez Leal on El Burnout un Síndrome que afecta al docente
Carlos Justiz Prieto on Lecciones educativas del pasado
Donaldo Rada Martínez on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Donaldo Rada Martínez on Inobasol, testigo mudo de Soledad
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sobre la lectura y la escritura
Martha Cabana Jamette on Los Llinás: la saga continua
Jorge Enrique Barrios Peña on Lecciones educativas del pasado
Wencel Antonio Valega on Lecciones educativas del pasado
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Inobasol, reconocimiento y gratitud
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sobre el hablar y escuchar
PEDRO CONRADO CUDRIZ on  ¿Quién soy? Después del trabajo
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El arte de ver las cosas
Emperatriz on Travesía de la lectura
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El castigo de Falcao
Wencel Antonio Valega Ruiz on El castigo de Falcao
Pedro Conrado Cúdriz on Travesía de la lectura
Wencel Antonio Valega Ruiz on Entre la verdad y la posverdad
Wencel Antonio Valega on Todos tenemos nuestro sambenito
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Una semblanza de papá
Wencel Antonio Valega Ruiz on Procusto: la envidia que limita
Boris Enrique De la Hoz cárcamo on Procusto: la envidia que limita
Wencel Antonio Valega on Ha partido el último moralista
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Caminantes
mario Escorcia García on Ha partido el último moralista
Carlos Alberto Justiz Prieto on Hacia una educación con calidad
Wencel Antonio Valega on Hacia una educación con calidad
Jorge Alfredo Chiquillo Carrillo on Hacia una educación con calidad
Monica Coronado on En el día del maestro
jose luis valega navarro on Evocando a mamá
PEDRO CONRADO CUDRIZ on ¿Para qué nos reunimos?
Alexander de Jesús Vega Lugo on La educación y su crisis
wencel antonio valega ruiz on La educación y su crisis
Janeth Saker Garcia on La educación y su crisis
Jorge Enrique Barrios Peña on La educación y su crisis
Roque Vizcaino Barros on ¿Por qué siempre hablamos de libros?
Pedro E Conrado Cúdriz on ¿Por qué siempre hablamos de libros?
Jorge Isaac Consuegra Palma on El complejo oficio de ser maestro
wencel antonio valega ruiz on El hombre un ser con capacidad de paz
Álvaro Pérez Cardozo on La ética de la razón cordial
Wencel Antonio Valega on La ética de la razón cordial
Pedro Conrado Cúdriz on Fotografía
Janeth Saker Garcia on Justicia: hacemos lo que debemos
Wencel Antonio Valega on Modernidad y democracia
Mercedes sandoval on Justicia: hacemos lo que debemos
Rodolfo Hernández Pulgar on Perspectivas sobre el amor
Luis Escobar Camargo on Perspectivas sobre el amor
Larrys Fontalvo Rodríguez on Apuntes de Educación Física I
Pedro Conrado Cúdriz on Apuntes de Educación Física I
Emperatriz Salazar on El negro Hooker 
Wencel Antonio Valega on Coeficiente
Wencel Antonio Valega on Coeficiente
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Coeficiente
Pedro Conrado Cúdriz on Coeficiente
wencel antonio valega ruiz on Vicisitudes de un maestro de escuela
Manuel Pianeta on Tristeza de Carnaval
Pedro Conrado on Tristeza de Carnaval
MANUEL PIANETA CALVO on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Rafael De Jesus Torres Huertas on Inobasol, testigo mudo de Soledad
JOSE MACHADO YEPES on Inobasol, testigo mudo de Soledad
Sagrario Vargas, on Clínica bautista. Añoranzas
Carlos Alberto Justiz Prieto on Pedagogía para la paz
Nairo José Cavieles Rojas, Ph.D. on Pedagogía para la paz
Pedro Conrado Cúdriz on Agonía en el parque
Xiomara Escobar on Pedagogía para la paz
Jatzen Ricardo Guzmán Cusis on Pedagogía para la paz
Buenaventura Russeau on Pedagogía para la paz
Pedro Conrado Cúdriz on Poemas De Invierno
PEDRO CONRADO CUDRIZ on WhatsApeando
PEDRO CONRADO CUDRIZ on Sofía quiere ser
PEDRO CONRADO CUDRIZ on El hombre del semáforo
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Zaqui, siempre titular
Carlos E G. Arana on Halloween con Edgar Allan Poe
Yaneth Caña on Maestras de infancia
wencel antonio valega ruiz on Maestras de infancia
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Maestras de infancia
César Augusto Lamadrid Martínez. on Fermín Zurbarán. Un grande de la cirugía 
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Sin rencores
Duperlis Salcedo on Andar en malos pasos
Wencel Valega on La empatía en la literatura
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on La empatía en la literatura
Ademir on Sobre la amistad
Douglas Maza G. on ¿Qué hay de la biblioteca?
Duperlis Salcedo on Sobre la amistad
jose luis valega navarro on Zacarías en prosa y poesía
Pedro Conrado Cudriz on Diario de viaje
Mabel Luz Fuentes Pantoja on Retratos
Raul "cuco" on Retratos
Nicolás Javier Corena Guerra on Inobasol, sagrado manantial
Mauricio Díaz on Inobasol, sagrado manantial
Alirys Jaraba Gutiérrez on Inobasol, sagrado manantial
Edwin José Sandoval Africano on Inobasol, sagrado manantial
Edwin José Sandoval Africano on Inobasol, sagrado manantial
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on La ingenuidad de la nostalgia
Duperlis Salcedo on El vendedor de camisetas
Luis Valega on Homenaje a papá 
Luis Caicedo on Homenaje a papá 
Duperlis Salcedo on Homenaje a papá 
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Homenaje a papá 
Alirys Jaraba Gutiérrez on Adiós al Boni Martínez
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Salvavidas
PEDRO E CONRADO CUDRIZ on Naty
Duperlis Salcedo on Nostalgia de ciudad
Libardo Rafael De Oro on Nostalgia de ciudad
Pedro Conrado Cudriz on Juegos de la memoria
Nadin castro mejia on Apuntes de viaje
PEDRO CONRADO CÚDRIZ on Educación perruna
Libardo Rafael De Oro on Educación perruna
Pedro Conrado Cúdriz on Viacrucis de un maestro
Manuel Julián pianeta on Inicio de un periplo
Jose Rodriguez Acosta. on Fútbol de mujeres
Rafael Barceló rodriguez on Fútbol, Respeto y Pasión en Madrid
Manuel Julián pianeta on Gutiérrez
Ismael on Ritual de amor
Jorge Isaac Consuegra Palma on Evocando Maestros
Ismael Arzuza on Diario de un abuelo
Katherine Cepeda on Diario de un abuelo
Victoria Valega R. on Amada Soledad
Manuel Julián pianeta on El amor de Lucas
Hola on Un día normal
Manuel Julián pianeta on Amada Soledad
Maseralix Barcelo oviedo on Amada Soledad
Diana Marcela Camacho pardo on Si tú me olvidas
Martha Valega. on Calle soledeña
Francisco Alfredo Pacheco Amador on La cama y el libro
Wencel Valega on La cama y el libro
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on El mandato de la reina
José Manuel Villarreal Gravini on El Pelé que conocí
Josefa miranda castro on El Pelé que conocí
Roque Vizcaino Barros. on ¿Por dónde anda, Marcelino?
Libardo Rafael De Oro on Deporte y política en Colombia
Margarita Matta on El Agua Potable, Un Derecho
José Manuel Villarreal Gravini on Cuestionado Mundial de Fútbol de Qatar
José Manuel Villarreal Gravini on Cuestionado Mundial de Fútbol de Qatar
Javier Reales on La aventura de jubilarse
Santiago Ruiz Buitrago on Sentimiento caribe
javier jiménez on De putas y prostitutas
Mabel Janet Flórez Fernández on El drama de escribir ensayos en la universidad
Mabel Janet Flórez Fernández on El drama de escribir ensayos en la universidad
Laureano Salas Marquez on Sobre partidas y regresos
Einstein on En un lugar de Europa
Ademir Santiago on Casa de la memoria
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Ser hombre
Osvaldo Cáliz Peña on Don de la inconformidad
Martha Isabel Calderón on ¿Recibir amor o darlo? el amor propio
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on El hombre
Alexander Ortiz Ocaña on Configuración del cerebro fetal
Aldemar Guerra Castillo on En un lugar de Europa
Nadin castro mejia on En un lugar de Europa
rodolfo cano on Equivalentes suicidas
Heriberto Vargas viloria on Jubiloso ochentón
Nicolàs. Hernández on De la alegría de leer y escribir
Luis Valega on Homenaje a las palabras
Alejandro Solano Gutiérrez de Piñeres on Homenaje a las palabras
Ricardo Sevilla Mercado on Homenaje a las palabras
CARLOS ENRIQUE GONZALEZ ARANA on Homenaje a las palabras
Francisco Arzuza on Ser abuelo en el siglo XXI
Pedro Conrado Cudriz on Ser abuelo en el siglo XXI
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Infancia y vejez: ambas deben ser consentidas
Roque Vizcaino Barros. on Viajando en búsqueda de mi identidad
Joel Marchena Cantillo on Cuando la plaza de soledad era una fiesta
Juan Sandoval Alvarino. on Cuando la plaza de soledad era una fiesta
Antonio Campo Peña on Viajando en búsqueda de mi identidad
Rafael Villarreal Noriega on Viajando en búsqueda de mi identidad
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Las redes sociales no son periodismo
Milagro on Ídolos de barro
Margarita Rosa Matta Gómez on ¿Tiene Usted fiebre?
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Silencios y soledades nutren de amor el vivir bien
Octavio Augusto De La Hoz Ordóñez on No digas todo lo que sabes
Francisco Alfredo Pacheco Amador on La amistad amorosa
Nairoby Rodríguez on El Turco Farid
Silvia Valencia Martínez on Lecciones de la pandemia
Max R. Peña on Fumar pasó de moda
NELSON MANUEL ORTIZ SANTOS on Propuestas para dar el salto 2: La Mentalidad
Teobaldo Coronado Hurtado on Propuestas para dar el salto 2: La Mentalidad
William Baca Orozco. on Todos tenemos voz
Esther Gonzalez Pabon on Ludopatía: adicción al juego
Francisco Alfredo Pacheco Amador on Democracias y li-be-rt-ad-es
Paul Jesus Marchena Cantillo on Dos rescates, una recompensa
Teobaldo Coronado Hurtado on Las muertes de cada día no tienen madre.
Yunelis Lopez Vargas on Un trabajador de la Salud
Isabel Baca Ruiz on Un trabajador de la Salud
Betty Cantillo de Gill on La Respiración
Marcos Gill on La Respiración
Wencel Valega on La Respiración
Ricardo Iglesias on La Respiración
Isabel Baca Ruiz on La Respiración
Sandra Márquez on NO Hay Picos, Hay Pandemia
Rosario Morales on NO Hay Picos, Hay Pandemia
Roberto González on QUÉ OCURRE EN NUESTRA ALMA MATER?
Esther Sofía Pereira Lopez on QUÉ OCURRE EN NUESTRA ALMA MATER?
Marta Donado Villarreal on Un Dolor De Cabeza
Armando Puello on Un Dolor De Cabeza
Jaime Rosales on Un Dolor De Cabeza
Silvia fabregas on Un Dolor De Cabeza
Alvaro Fabregas on Un Dolor De Cabeza
Isabel Baca Ruiz on Un Dolor De Cabeza
César Augusto Lamadrid Martínez on EL LIBRO DE PAPEL VS EL LIBRO DIGITAL.
Sandra Marquez on Ojo con sus ojos (II Parte)
Esther Sofia Pereira López on DE NIETOS Y ABUELOS
Teobaldo Coronado Hurtado on DE NIETOS Y ABUELOS
Diana Crespo Rodriguez on El propósito de la vida es vivir
Wilfrido Gómez on INSPIRACIÓN
Luis Espinoza Figueroa on INSPIRACIÓN
Erly Charles Paternina Hernández on INSPIRACIÓN
Jaime rosales on INSPIRACIÓN
Rafa nigrinis on El imperio de los sentidos
GREGORIO GREGORY on Dónde están mis juguetes?
Erly Charles Paternina Hernández on El imperio de los sentidos
Yexica Africano Navarto on Dónde están mis juguetes?
Milton Gomez Cardozo on Intimidad vs información (Final)
Milton Gomez Cardozo on Informacion vs intimidad (parte 2 )
Erly Charles Paternina Hernández on El arte del ganador
José Alvarado Nieto on El debut
Erly Charles Paternina Hernández on Fútbol de veteranos
Esther Sofia Pereira López on Periodismo con paredón
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
Agustin Garizábalo on El debut
salomon David castro aguas on El debut
Laura Barceló on El debut
William on El debut
Rosana Zambrano on El Páncreas y sus enfermedades
Dreynner Barraza Rosales on El Páncreas y sus enfermedades
Álvaro López Martínez on El debut
Álvaro López Martínez on El debut
Estebana Reyes Rangel on El debut
Gloria sofia fabregas Villate on El Páncreas y sus enfermedades
Rafael Enrique Surmay Herrera on El otro discurso, muy personal (3)
Carlos paternina acosta on El otro discurso, muy personal (3)
Agustín Garizabalo on El otro discurso, más personal (2)
Erly Charles Paternina Hernández on El otro discurso, más personal (2)
Fernando A Charris Almarales. on El otro discurso, más personal (2)
Erly Charles Paternina Hernández on El otro discurso, más personal
Rafael Enrique Surmay Herrera on El otro discurso, más personal
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (5)
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (4)
Mauricio javier Bustillo Marmol on El discurso y el método (3)
Jabib vergara delgado on El discurso y el método (4)
RICARDO GARIZABALO on El discurso y el método (4)
Jesús Orozco on El discurso y el método (4)
olmar Calderón Dávila on El discurso y el método (4)
Estebana Reyes Rangel on El discurso y el método (4)
Agustin Garizabalo almarales on El discurso y el método (4)
Leslie E. Smith on El discurso y el método (4)
Amparo urzola on ¿Tiene usted tos?
Jacquelín Isabel Martínez Navarro on Nuestro gran reto
Dra Masi on Nuestro gran reto
Eucaris Laguna on Nuestro gran reto
Yomaira Escorcia Barcelo on Nuestro gran reto
Reinaldo Rodríguez Garcia on El discurso y el método (3)
Isabel Baca Ruiz on Nuestro gran reto
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (3)
Pablo Emilio Martinez Aparicio on El discurso y el método (3)
Erly Charles Paternina Hernández on El discurso y el método (2)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Agustin Garizábalo on Pequeñas infidencias (5)
Alexander Luis Ortiz Ocaña on El éxito y la felicidad, según Jesús,
Erly Charles Paternina Hernández on Por fortuna se equivocan
Dreynner Barraza Rosales on Por fortuna se equivocan
Estebana Reyes Rangel on Por fortuna se equivocan
Rafael Enrique Surmay Herrera on Por fortuna se equivocan
Luis Maza Torregroza on El Laboratorio Clínico
olmar Calderón Dávila on Pequeñas Infidencias (6)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas Infidencias (6)
Ricardo Solano Orozco on El Laboratorio Clínico
Gilberto Marenco Better on Pequeñas infidencias (5)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas infidencias (5)
Elias Ruiz De La Victoria on Pequeñas infidencias (5)
Jaime rosales on Pequeñas infidencias (5)
Milton Gomez Cardozo on El silencio o el escándalo
Yadira Ruiz on ¿Tiene usted tos?
Sandra MarqueZ on Las Enfermedades Mentales
Alonso Pérez on Pequeñas infidencias (4)
Ivet Vergara on Las Enfermedades Mentales
Estebana Reyes Rangel on Pequeñas infidencias (4)
Erly Charles Paternina Hernández on Pequeñas infidencias (4)
Esther Sofia Pereira López on Soledad, aislamiento y vejez
Alfonso.Rodriguez Cruz on Soledad, aislamiento y vejez
Estebana Reyes Rangel on Pequeñas infidencias (3)
Xiomara Albis on Soledad, aislamiento y vejez
Milton Gomez Cardozo on Soledad, aislamiento y vejez
José Alvarado Nieto on Administrador de pasiones
Orlando Moscote Rojano on ¿Tiene usted tos?
Marcos Gill on ¿Tiene usted tos?
Roberto sarabia Durán on Pequeñas infidencias (2)
Sandra Marquez Sandoval on ¿Tiene usted tos?
Jairo Diz fabregas on Pequeñas infidencias
Adolfo Cotes. on Pequeñas infidencias
jose pachon niño on Pequeñas infidencias
Alexander Luis Ortiz Ocaña on Cómo alcanzar la felicidad infinita
Teobaldo Coronado on ¿Amor familiar o amor materno?
Teobaldo Coronado on ¿Amor familiar o amor materno?
Yomaira De las Salas Baca on Alcalde Pumarejo Decrete Cero Carnaval 2021
DONICEL PACHECO B. on Feliz día papá
Erly Charles Paternina Hernández on La grandeza de las cosas simples
IVIS GONZALEZ on El sistema inmunológico
Mirian Gonzalez on El sistema inmunológico
Ricardo Solano Orozco on El sistema inmunológico
Sandra Márquez Sandoval on El sistema inmunológico
Gladys Flórez Páez on Crítica: Redes vs Medios
Osiris Fabregas Zambrano on El sistema inmunológico
Esther Sofia Pereira López on Crítica: Redes vs Medios
Esther Sofia Pereira López on Crítica: Redes vs Medios
Roberto sarabia Durán on Pedagogía de la compasión
Adolfo Guerrero Sarmiento on Pedagogía de la compasión
Nancy Torres on Pedagogía de la compasión
Meibel Tatis on Los Hijos De Hipócrates
Alfonso De La Hoz O on Los Hijos De Hipócrates
Roberto sarabia Durán on Y si no alcanzas tus sueños…¿qué?
Erly Charles Paternina Hernández on Y si no alcanzas tus sueños…¿qué?
Teobaldo Coronado Hurtado on Periodismo y corrupción
CARLOS E. LLANOS GOENAGA on Competir sin jugar
Alexander Luis Ortiz Ocaña on El rol del maestro en medio de la pandemia
DIDIER ALFONSO LUNA GONZALEZ. on Competir sin jugar
Margarita Dorado Agrda on El rol del maestro en medio de la pandemia
EDUARDO E. ALMARALES MANGA on Competir sin jugar
Álvaro López Martínez on Competir sin jugar
Teobaldo Coronado Hurtado on Un diario sin lectores (Parte 3)
Blacky Arévalo Herrera on Competir sin jugar
Gyna Niebles Barceló on ¡Feliz día, Maestros!
Erly Charles Paternina Hernández on Fútbol Covid
Leoneth guerrero on Fútbol Covid
Carlos Alberto Figueroa Otero on Fútbol Covid
JUAN ANTONIO PABON ARRIETA on Fútbol Covid
Mr. Leslie E. Smith on Fútbol Covid
Alfredo Aurela on Fútbol Covid
Jesús Orozco charris on Fútbol Covid
Alonso Pérez on Cuando los ídolos hablan
MARTA CECILIA RICAURTE GUERRERO on En defensa del “Gran pacto social por Soledad”
Silvestre Maestre Martinez on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
FAUSTO PEREZ VILLAREAL on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Yomara Estrada Perez on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Luis Hernando Cepeda Espitia on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Alfonso Silva Navarro on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Pedro Daniel Muñoz Alvis on ¿Y qué pasará con el fútbol local?
Adalberto Herrera Avila on Cuando se les caen las caretas
GUILLERMO LEON ROMERO CARDONA8 el maestro del futbol) on De Caimanes y Boricuas
William Pertuz Pedroza on Cuando se les caen las caretas
William Pertuz Pedroza on Cuando se les caen las caretas
César Agudelo on Una pasión heredada por amor
Andres Ibarguen on De Caimanes y Boricuas
Javier Ferrer Africano on Ecos de la pandemia
Efraindelahoz on Ecos de la pandemia
Carlos Torres Paredes. on Ecos de la pandemia
Sandra Marquez Sandoval on Ecos de la pandemia