Propuestas para dar el salto 2: La Mentalidad

1
1745
Agustín Garizábalo.

“Sueña con lo que puedas dar, no con lo que quieras recibir”, le dijimos a un chico ansioso por cumplir el sueño de darle una casa a su mamá. En pleno siglo XXI seguimos escuchando este anhelo en los deportistas. “Es que quiero sacar a mi familia adelante, profe”; parece un deseo auténtico. Pero empieza a ganarse un sueldito cuando lo suben al equipo de primera como amateur a prueba y corre enseguida a endeudarse comprándose un carro de lujo y buenas pintas para lucir las fotos en la redes. Sin mencionar que casi al tiempo la novia sale embarazada y el sueño de la casa y todo lo demás queda en el cuarto del olvido.

La ilusión del papá, en tanto,  es que al pelao rápidamente le den la oportunidad para empezar, él también, a disfrutar de las mieles de la riqueza y la fama. Casi es una norma que el papá del crack no tiene trabajo, no se pierde un entreno y es de los que vive apasionadamente todos los partidos. Anda en bermudas y se apresura a conseguir la camiseta del equipo con el número de su hijo en la espalda. Sus celebraciones son ruidosas y ahora acostumbra a poner casi que al instante los goles de su pupilo en las redes, resaltando sus proezas con un temible alias de superhéroe. Llegamos los cazatalentos, se empiezan a rumorar cosas, algunas ciertas, otras fantasías.

Todo esto no es más que el reflejo de una cultura que prioriza la imagen a la realidad. No es que sea culpa del jugador ni del padre, más bien ellos son víctimas  inconscientes de la cultura de las apariencias, hasta nos parece de lo más natural que actúen así. El muchacho quiere emular a Cristiano Ronaldo, pero en sus pintas, sus poses de divo y sus fabulosos juguetes. Pero en su consagración a los entrenamientos, su cuido personal y sus sacrificios, no lo copian. Esto genera muchísima angustia: Un amigo psicólogo dice que no hay nadie más histérico que Cristiano Ronaldo. Porque, el pobre, no solo tiene que ser bueno, sino el mejor de los mejores y además exhibirlo en sus redes, casi con arrogancia. Su eterna juventud, su limpieza, sus músculos, su potencia, sus  bienes. Presión, presión, presión. ¿Qué pasará cuando venga el declive?

Un amigo psicólogo dice que no hay nadie más histérico que Cristiano Ronaldo. Porque, el pobre, no solo tiene que ser bueno, sino el mejor de los mejores y además exhibirlo en sus redes, casi con arrogancia. Su eterna juventud, su limpieza, sus músculos, su potencia, sus  bienes. Presión, presión, presión.

Cabe la pregunta: ¿Nuestros jóvenes tienen el potencial para aspirar a algo así? ¿Hacía allá es donde tenemos que mirar? Lo vemos muy difícil porque estamos acostumbrados a que nos ayuden o nos den todo. Muchos aspirantes a futbolista andan buscando quien les de ese empujoncito; usted sabe, esa conciencia de que, con una buena palanca y un buen contacto, (o invertir una buena “platica”) puede tener ventajas. Esa mentalidad de creer que es más importante aparecer en las fotos de los diarios o exaltado en las redes por el récord de goles en torneos inéditos que entrenarse bien, comer mejor, descansar como se debe, pero en silencio y con paciencia. Nosotros decimos que aquello de la autopromoción en esas edades no es importante. El récord oficial de un futbolista empieza desde su primer partido como jugador profesional. Nadie se va a acordar que hizo cinco mil goles en el fútbol aficionado, ni que fue campeón en no sé cuántos torneos; eso servirá para la vanidoteca  personal, pero para su hoja de vida como deportista de élite muy poco. Es como si en los años de bachillerato alguien hubiese sido un gran estudiante, pero después llega a ser profesional y su rendimiento es deficiente. ¿De qué le sirvió ser el mejor estudiante? Bobby Knight (entrenador estadounidense de baloncesto) expresaba: “Todos quieren triunfar, pero no todos tienen el deseo sincero de prepararse para hacerlo”. 

Todavía escuchamos en estas épocas expresiones como: “Es que acá se pierde mucho talento”, “Soy talentoso pero nunca he tenido apoyo”. Y vemos que el chico no ha participado en ningún torneo oficial, no se entrena bien porque no tiene para los pasajes, no sabe ni cuánto mide ni cuánto pesa, no tiene objetivos a alcanzar en la parte técnica, ni táctica, ni personal, juega de manera desprevenida, solo con la inspiración y el gusto, lo que está muy lejos de un rigor profesional. Y para remate, los técnicos que los van a escoger en las canteras están esperando jugadores ya estén listos para competir.

Lo que proponemos es que también el aspirante a futbolista, la familia, su entrenador, sus directivos y -si lo tiene- su agente, tienen que ponerse serios y tomar la determinación de hacer lo que les toca hacer en cada caso, conservando sus roles. No basta con esperar que las cosas ocurran (“Dios sabe cómo hace sus cosas” – Hemos escuchado muchas veces).

Si tus motivaciones son el dinero, la casa de los papas, ser famoso, jugar profesional, etc., en algún momento lo puedes alcanzar y posiblemente te quedarás sin estímulos.  Si te orientas hacia “Lo que puedas dar”, eso no tiene techo, siempre habrá algo para dar, algo que aprender, algo que soñar. Y si bien los Messi, Ronaldo, Neymar y compañía pueden servir de inspiración, son tus propios logros los que tienen que seguir impulsándote día a día, como le ha pasado recientemente a Luis Díaz, que se mira en el espejo y no se reconoce. No lo puede creer.

Continúa: Parte 3:   LA METODOLOGÍA

Agustin Garizábalo
Nacido en Soledad (Atlántico). amplia experiencia en Pedagogía Deportiva, especialidad en el fútbol de formación, manejo de grupo de trabajo e idoneidad en la selección y proyección de talentos deportivos. Hace veinte años es Cazatalentos oficial de la Asociación Deportivo Cali en todo el país. Ha contribuido en el descubrimiento, formación y desarrollo de las carreras futbolísticas de jugadores como Luis Fernando Muriel, Juan Guillermo Cuadrado, Gustavo Cuéllar, Rafael Santos Borré y Freddy Montero, entre otros. Columnista del periódico El Heraldo de Barranquilla, Revista Récord, Revista LA LIGA, Revista del Deportivo Cali Es un analista del fútbol en todos sus aspectos, especialmente en los pedagógicos y sociológicos.

1 COMENTARIO

  1. BUENAS TARDES HONORABLE Y DISTINGUIDO PROFESOR; PLACER SALUDARLO.
    EN LA ACTUALIDAD LOS PAPAS QUIREN HACER PLATICA CON LOS HIJOS, Y NO LO DEJAN QUE DISFRUTE SU EDAD, YA A LOS 10-11 AÑOS ESTAN BUSCANDOLE EQUIPOS PROFESIONALES Y NO LO DEJAN CRECER.

    CON RESPECTO A LO ESCRITO HAY TAMBIEN OTROS FACTORES IMPORTANTES QUE EL JUGADOR DE FUTBOL NO LE GUSTA COMO SON: LA DISCIPLINA, EL COMPORTAMIENTO DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA, OBEDECER AL ORIENTADOR Y/O ENTRENADOR ETC.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí