jueves, julio 16, 2026
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El genoma y el secreto de la eterna juventud

Introducción

El mito de un ser humano inmortal se asocia a la aplicación práctica de los avanzados conocimientos relacionados con el genoma humano. Pareciera convertirse en un hecho real en un futuro no muy lejano. La búsqueda de la raza humana perfecta, intentada hace años por Hitler, resulta ser una aspiración encarnada ahora en el “Proyecto Genoma Humano”. A partir de la primera secuenciación del genoma humano, 2001, resultado de este proyecto multinacional, se planteó la discusión sobre la inmortalidad biológica del ser humano a la par de la inquietud filosófica por una “ética de la inmortalidad”.  

En el año 2006 se consiguió la secuenciación completa del genoma humano, saber la posición de todos y cada uno de los nucleótidos que forman nuestras largas y ensortijadas cadenas de ADN.

El genoma humano contiene las instrucciones que controlan toda la fisiología del hombre, la información que determina la predisposición a ciertas enfermedades y trastornos mentales y facilita las herramientas para prevenirlas y tratarles mediante la “ingeniería genética o terapia génica”.

 Almacenamiento del genoma humano. En el día de hoy, septiembre 25 de 2024, se anuncia al mundo que un equipo científico de la Universidad de Southampton en Inglaterra liderado por el profesor Peter Kazansky, logró almacenar el genoma humano completo en un “cristal de memoria” 5D. Cristal capaz de durar miles de millones de años y con capacidad de preservar el patrimonio genético de la humanidad para futuras generaciones. El desarrollo de esta tecnología abre la puerta a nuevas formas de conservar información crucial sobre los humanos y, también, sobre otras formas de vida. Con láseres ultrarrápidos, los científicos han logrado grabar los 3 mil millones de caracteres que conforman nuestro ADN en estas diminutas estructuras de silicio de apenas 20 nanómetros de ancho.

El objetivo de almacenar la inmensa cantidad de datos relacionados con el genoma humano es “rescatar a la humanidad de la extinción que ocurrirá dentro de miles, millones o incluso miles de millones de años, si la ciencia lo permite”, señalan desde la casa de estudios, en el Reino Unido.

No obstante que los cristales de memoria 5D ofrecen una durabilidad sin precedentes, existe la incertidumbre sobre cómo los futuros descubridores de esta tecnología podrán leer la información almacenada.

La medusa inmortal

 En trabajo publicado, agosto de 2022, en la revista americana «Proceedings of the National Academy of Sciences (USA)» un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo, España, dirigido por el Dr. Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, ha logrado descifrar el genoma de la medusa Turritopsis dohrnii , bautizada como  “medusa inmortal”. Una diminuta especie de medusa, carnívora del mar Mediterráneo y aguas del Japón que mide de cuatro a cinco milímetros de longitud y se alimenta de zooplancton.  Los investigadores de la Universidad de Oviedo mapearon y compararon el genoma de la T. dohrnii con un pariente genético la Turritopsi rubra, que carece de la capacidad de rejuvenecer tras la reproducción sexual. Descubrieron que la T. dohrnii tenía el doble de genes asociados con la reparación y protección del ADN respecto a T. rubra, mutaciones que permitían atrofiar la división celular y evitar que los extremos de los cromosomas, llamados telómeros, se deterioraran. Con la prodigiosa capacidad de restituir la dirección de su ciclo vital hacia un estadio anterior asexual llamado “pólipo”. Uno de los escasos animales capaces de revertir su edad adulta a una edad sexualmente inmadura de forma individual. Cuando los espermatozoides y óvulos de una medusa corriente se unen, forman una minúscula larva que crece hasta formar un individuo adulto que se adhiere a una superficie dura del fondo marino y convierte en una estructura blanda llamada “pólipo”. Esos pólipos producen pequeñas medusas macho o hembra que se convierten en adultos y producen espermatozoides y óvulos. Entonces, el ciclo comienza de nuevo y sus progenitores mueren.

Transdiferenciación. La medusa inmortal después de reproducirse no siempre muere. Si enferma o envejece, puede revertir a la etapa de pólipo, formando una nueva colonia de pólipos. Es como una rana que vuelve a convertirse en renacuajo. La Turritopsis dohrnii, si no es devorada por depredadores, podría vivir para siempre por su capacidad de respuesta al stress en las diferentes etapas de su vida a través de un proceso de desarrollo celular llamado de “transdiferenciación”. Fenómeno que ocurre cuando una célula que no es una célula madre se transforma en otro tipo diferente de célula, o cuando una célula madre ya diferenciada crea células fuera de su ruta de diferenciación ya establecida.

Mientras la mayoría de los seres vivos, tras la etapa reproductiva, avanzan en un proceso de envejecimiento celular y tisular que culmina con la muerte, esta medusa tiene la facultad de rejuvenecer, devolver su ciclo vital.

Claves de la longevidad

En el día de hoy, septiembre 25 de 2024, se anuncia al mundo que un equipo científico de la Universidad de Southampton en Inglaterra liderado por el profesor Peter Kazansky, logró almacenar el genoma humano completo en un “cristal de memoria” 5D. Cristal capaz de durar miles de millones de años y con capacidad de preservar el patrimonio genético de la humanidad para futuras generaciones. El desarrollo de esta tecnología abre la puerta a nuevas formas de conservar información crucial sobre los humanos y, también, sobre otras formas de vida.

Los investigadores de la Universidad de Oviedo tras descifrar el genoma de la medusa Turritopsis dohrni han definido claves genómicas que contribuyen a extender su longevidad hasta el punto de evitar su muerte. Herramientas bioinformáticas y de genómica comparativa han facilitado identificar genes amplificados o con variantes diferenciales características de esta inmortal medusa. Genes asociados con la replicación y reparación del ADN, mantenimiento de los telómeros, renovación de la población de células madre, comunicación intercelular y reducción del ambiente celular oxidativo. Factores, todos estos, relacionados en humanos con la longevidad y el envejecimiento saludable, explican los investigadores.

El estudio de los cambios en la expresión génica, durante el proceso de rejuvenecimiento en la medusa inmortal, ha permitido descubrir, por un lado, señales de silenciamiento de genes y, por otro, el aumento de la expresión de otros genes que llevan a las células a adoptar diversas formas en un mismo cuerpo.

La inmortalidad biológica es el resultado de un conjunto de procesos que aseguran el éxito del rejuvenecimiento permanente. Se puede alcanzar cuando una especie es capaz de desafiar las leyes del envejecimiento, destacan los autores de esta investigación.

El doctor Carlos López-Otín indica que: “este trabajo no persigue la búsqueda de estrategias para lograr los sueños de inmortalidad humana que algunos anuncian, sino entender las claves y los límites de la fascinante plasticidad celular que permite que algunos organismos sean capaces de viajar atrás en el tiempo. De este conocimiento esperamos encontrar mejores respuestas frente a las numerosas enfermedades asociadas al envejecimiento que hoy nos abruman”.

Reflexión ética

Grato recuerdo viene a mi mente, al escribir esta crónica,  de la Hermana Rosa Antonia, la monjita que enjuta y encorvada, apoyada con una mano en la baranda y la otra sostenida en su bastón   todas las mañanas, bien temprano,  tropezaba en mi paso hacia los quirófanos en el Hospital General de Barranquilla. 

-Buenos días hermana, ¿Cómo está? la saludaba y preguntaba. La  respuesta con su voz casi inaudible para mí era fatal.  Para ella, a lo mejor, era consoladora. Tal vez pasaba de los cien años.

– Ay doctor Coronado, aquí esperando que mi Dios me recoja. Ya estoy cansada de vivir. Ruegue por mi doctor, ya está bueno. Cuídese, saludes a su casa, dígales que yo rezo mucho por ellos. Me decía. 

El hombre es el único animal que tiene conciencia de la muerte, por instinto de supervivencia lucha contra ella, no quiere morir, aspira a la vida eterna.

La obsesión paranoica de los hombres de ciencia por escudriñar la vitalidad extrema de la Turritopsis dohrni y más que su extraordinaria inmortalidad el secreto de la eterna juventud para ponerlo al servicio saludable de la especie humana me hace pensar que el refrán aquel de “Juventud divino tesoro te vas para no volver” corre el riesgo de ser, igualmente, un mito, algo del romántico pasado,  para convertirse en un hecho real que acrecienta la expectativas de una supervivencia con una prolongada calidad  de vida.  Acabar, así, el estigma de una vejez temprana, de atrasar por años, que no se pueden todavía contar, la aparición de sus achaques y todas sus incomodas secuelas.  

En el contexto de una “ética de la inmortalidad” me pregunto

¿Cuáles son los riesgos que se corren al intentar diseñar y producir seres humanos cuasi perfectos, inmortales?

¿Cuál será la suerte de la humanidad habitada solo por ancianos jóvenes? ¿Qué será de ellos cuando enfermen?

Recordemos que durante la reciente pandemia del COVID 19 se oyeron voces de gobernantes y científicos suplicando la eutanasia, sin tapujos, para los viejos que padecían la enfermedad.

 No podemos caer en la ingenuidad de desconocer que en todo lo que ha tenido que ver con el Proyecto Genoma Humano y sus implicaciones terapéuticas, eugenésicas, se da una combinación peligrosa, explosiva entre el poder del mercado y el poder de la ciencia. Advertir, además, que entre el poder del mercado y el poder de la ciencia se halla el nefasto poder político de las ideologías que, corruptas, subyugan al mundo con la cosificación de la vida humana: pregoneras a ultranza del aborto, la eutanasia y la ideología de género.

Para concluir no puedo dejar de recordar a Jorge Luis Borges y su cuento “El inmortal” que apareció en el libro “El Aleph”, 1949. Según el escritor argentino “Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.”

Referencias

Comparative genomics of mortal and immortal cnidarians unveils novel keys behind rejuvenation. Maria Pascual-Torner et al. PNAS, August 29, 2022, 119 (36) e2118763119. DOI: https://doi.org/10.1073/pnas.2118763119.

https://www.biobiochile.cl/noticias/ciencia-y-tecnologia/ciencia/2024/09/24/durara-miles-de-millones-de-anos-por-que-almacenaron-el-genoma-humano-completo-en-una-memoria-5d.shtml

Coronado Hurtado T. 2003. Era de la Biotecnología. Crónicas Ético Medicas, Editorial Antillas, Barranquilla, p. 140-146

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/descubren-secreto-medusa-inmortal-para-frenar-envejecimiento_18763

http://www.apocatastasis.com/el-inmortal-jorge-luis-borges-carthapilus.php#intro

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